Principios

Participa por una nueva constitución

¿Por qué Nos Organizamos?

…En un 18 de octubre de 2019, la Rebelión Popular…

En aquel lejano octubre, el empuje y coraje se reflejó en las y los estudiantes secundarios, que mostraron a la sociedad chilena la vía de escape de aquella calma artificial en la que habíamos estado durante las últimas décadas. Las calles fueron ocupadas por millones de personas, incluyendo miles de colocolinas y colocolinos que se sumaron a las demandas y reivindicaciones surgidas a raíz de años de acumulación de malestar.

Sin duda, la principal causa de este malestar es el modelo político-económico neoliberal impuesto durante la dictadura cívico-militar, el cual entregó el control y dirección de la economía al mercado, reduciendo el rol del Estado a un mero “regulador” de la actividad privada y transformando a la ciudadanía en meros “clientes”.

En Colo-Colo hemos sufrido en carne propia las consecuencias de este modelo económico: nuestro Club Social constituye un ícono de la privatización del fútbol. Luego de una quiebra forzada y oscura, se instaló Blanco & Negro, Sociedades Anónimas Deportivas que prometió lograr la estabilización financiera, beneficios para los/as hinchas y, sobre todo, éxitos deportivos de los cuales enorgullecernos. Sin embargo, la realidad actual es que Colo-Colo estuvo a punto de perder la categoría, manteniéndose bajo el control de empresarios y grupos económicos que lo han utilizado para satisfacer sus intereses personales.

En este contexto, consideramos más necesario que nunca avanzar en un camino orientado por los siguientes principios:

Principios

Reconocemos la enorme significancia del deporte en la construcción de identidades colectivas y de comunidades solidarias, que se reconocen al calor de este espacio de formación, esparcimiento y competencia. Valoramos además los enormes beneficios individuales y colectivos en materia de salud pública que tiene la promoción de la práctica deportiva a nivel masivo, y las posibilidades de desarrollo personal y social que abre a quienes lo desarrollan. Por ello, creemos que el Estado debe ser garante del deporte recreativo, deporte formativo, y deporte competitivo tanto en la disposición de recursos como en la gestión democrática de éstos en conjunto a la sociedad organizada en instituciones afines.
Nuestro país no puede seguir organizado en función de la capacidad de pago que tengamos. En salud, educación, vivienda, previsión social, cultura, trabajo y otros ámbitos de nuestra vida social, el Estado debe tener un cariz solidario, en el que garantice el acceso a estos derechos, con dignidad, para toda la población. También creemos que el Estado debe ser el actor fundamental en la administración de nuestros recursos y espacios naturales. Estos son pisos mínimos para construir una sociedad con equidad e inclusión.
No podemos seguir viviendo en un país en el que las grandes decisiones se toman en beneficio de los grupos económicos y las clases dominantes. La participación e incidencia de la sociedad civil debe ser amplia, en todos los niveles de nuestra institucionalidad. ¡La crisis política por la que pasamos debe ser solucionada con más democracia, y más participación!
La desigualdad estructural por motivos de género se hace presente en todos los espacios, en fenómenos como desigualdades salariales/económicas, violencia de género, participación en cargos de representación, participación en espacios de deporte y recreación, cumplimiento efectivo de derechos sexuales y reproductivos, entre otros. La nueva constitución debe erradicar prácticas patriarcales y tener un carácter feminista. Asumimos como una de sus tareas más importantes el sentar bases para una superación de la violencia y la discriminación que cotidianamente sufren las mujeres y las comunidades LGBTQ+.
Tenemos un profundo compromiso contra el racismo, contra la homofobia, contra la xenofobia, contra los fascismos, contra las discriminaciones de clase, y de aquellas originadas por motivos religiosos, políticos, culturales, entre otros. Nuestra sociedad debe tener como uno de sus pilares principales el respeto por estas características personales, y debemos avanzar en la construcción de normas y valores que permitan erradicar prontamente conductas discriminatorias y de odio.
En Chile, el Estado continúa una política histórica de persecución, despojo y exterminio de territorios y recursos naturales pertenecientes a pueblos indígenas. Revertir este proceso se vuelve urgente, y así como también avanzar en el reconocimiento, la autonomía y la autodeterminación de los pueblos.
En Chile, el Estado continúa una política histórica de persecución, despojo y exterminio de territorios y recursos naturales pertenecientes a pueblos indígenas. Revertir este proceso se vuelve urgente, y así como también avanzar en el reconocimiento, la autonomía y la autodeterminación de los pueblos.